Una espectacular película que sirve de lección magistral sobre creación de precuelas con identidad propia.

Sin mayores complicaciones se puede aseverar que la fascinante franquicia iniciada por ‘Alien’, cuyas dos primeras partes son verdaderos clásicos de ciencia ficción, ha sido totalmente manoseada después de que una cuarta película forzara una floja historia y peor aún cuando la raza de los Xenomorfos pelea contra los Depredadores en la decepcionante ‘AVP’. Pero antes de que aparezcan más de estos intentos fallidos Ridley Scott, responsable de la película original decidió volver a visitar este universo con una precuela.
Mientras todos se preocupaban por una precuela que repita el mismo esquema de la primera película, Scott salta a contar ´Prometheus’ como una historia totalmente nueva en donde tiene la oportunidad de enriquecer y expandir la “mitología” de este universo que creó en 1979, y como no podía ser de otra forma todo inicia con un grupo de exploradores que viajan desde la Tierra hasta un lejano planeta en busca de respuestas sobre el origen de la humanidad, pero mientras se adentran en estos rincones del universo quedará al descubierto el peligro que corre la raza humana.
Desde el minuto en que la historia inicia esta no deja de ser visualmente impactante, y una vez en el espacio, es palpable el ADN de ‘Alien’ al que hizo referencia el director en entrevistas previas, pero las intenciones de este nuevo grupo son diferentes, estos científicos y sus patrocinadores quieren responder los enigmas del origen de la vida y a medida que se van acercando a realizar descubrimientos en este planeta desconocido se puede sentir toda la emoción que viven ante el hallazgo, pero al mismo tiempo un poco de miedo, el cual paulatinamente se va transformando en terror, para el cual no bajan el violento tono que se esperaba dando como resultado desgarradoras escenas y varios momentos de tensión.
En esta tripulación todos tiene su propia agenda y las que más intrigan son las de David, el ambiguo androide interpretado impecablemente por Michael Fassbender, y el de la Dr. Elizabeth Shaw que cayó en las talentosas manos de Noomi Rapace. Esta pareja se encarga de transmitir toda la carga emocional de esta historia en donde Idris Elba, Logan Marshall-Green, Charlize Theron y Guy Pierce, realizan un gran trabajo en sus roles secundarios, a pesar de que la historia no logra profundizar en los dos últimos, los cuales pedían a gritos más tiempo en pantalla.
‘Prometheus’ no solo es el título de la película, sino que es un simbolismo con el mito griego, por ende mucho tiene que ver con desafiar a los dioses, en este caso a los Ingenieros, seres de una civilización muy avanzada, cuya presencia contribuye con esta oscura atmósfera que se va formando y que a la vez logra incluir todas las referencias necesarias que permiten hacer el puente entre estos acontecimientos y los que después tendrá que vivir la tripulación del ‘Nostromo’.
A pesar de estas referencia lo interesante es que todo funciona como una historia independiente que logra sostenerse por sí sola, casi llega a bordear lo épico y a diferencia de la franquicia de la cual nace, esta da un paso más allá al crear una mitología mucho más profunda y compleja, tal como es la inexplicable relación entre humanos y sus creadores, la cual deja varias preguntas sin respuestas. Estos misterios sin resolver pueden dejar a más de uno intranquilo, y definitivamente es algo que ha dividido a la audiencia, pero que de manera muy personal, siento que esto hizo que la experiencia trascienda fuera de la sala de cine al generar todo tipo de discusiones y teorías, que sólo una necesaria segunda parte podría responder.
Al final Ridley Scott ha regresado con la mano firme que caracteriza su buen cine, y aunque talvez no se pueda hablar de ‘Prometheus’ como un clásico de ciencia ficción, definitivamente esta espectacular película es una lección magistral sobre la creación de precuelas con identidad propia.





Excelente película, propia de alguien que se inicio en el genero de Ciencia Ficcion.
Aunque tiene varias cosas un poco difíciles de procesar (operaciones de recuperación inmediata), y todas las preguntas que originan la película nunca son respondidas.
A la final resulta entretenida, interesante, y me gusto.
Y olvidense de Prometeo, la película se llama Alien 0