Cine ecuatoriano,Críticas

Pescador

Por   el abril 5, 2012

‘Pescador’, intima mirada a una agitada aventura

Como si los astros se hubieran alineado a favor de la película ‘Pescador’ el atraso de su estreno vino acompañado de una serie de reconocimientos a la película, el director y a su actor, con lo cual esta se hizo una producción muy publicitada trayendo consigo grandes expectativas hacia el nuevo trabajo de Sebastián Cordero. Considerado como el mejor cineasta del Ecuador, este director regresa, triunfa y una vez más se reafirma como un gran contador de historias.

Inspirado en hechos reales retratados en la crónica “Confesiones de un pescador de coca†escrita por Juan Fernando Andrade, co-escritor del guión, Cordero moldea con toda libertad una fascinante historia que simplemente toma prestado el tema del narcotráfico como un vehículo para dar una intima mirada a la agitada aventura de Blanquito, un humilde pescador de El Matal quien, como muchos en el pueblo, rescata del mar algunos paquetes de Clorhidrato de Cocaína, hecho que automáticamente sirven de gatillo para que este soñador emprenda un viaje de auto-descubrimiento.

Mientras el dinero empieza a fluir en este pueblo pesquero las grandes fiestas patrocinadas por esta nueva y efímera “fortuna†no se hacen esperar, pero en medio de todo este ambiente festivo Blanquito nunca termina de encajar, el no le ve sentido al levantarse temprano y pescar, el es diferente al resto, y no solo por su colorada piel, sino porque el busca descubrir quien es. Es por esto que con un poco de dinero y unos cuantos kilos de coca, los cuales espera convertirlos en más dinero, este finalmente decide dejar el pueblo e ir a Guayaquil a conocer a su padre, y porqué no, iniciar una nueva vida.

En este momento se inicia el gran viaje en el cual lo acompaña Lorna, una colombiana que tiene obsesionado a Blanquito y quien posee los contactos necesarios para vender la droga, de cuyas ganancias también tendrá una participación que le permitirá tomar nuevamente el control de su vida. Es así como acompañados de ritmos tropicales (a cargo de La 33) y un frenético blur nos embarcamos en un recorrido por ciudades como Manta, Guayaquil y Quito, camino en el cual se siente la libertad de Cordero mientras nos acerca más al protagonista, un contraste muy marcado con la planificación milimétrica de ‘Rabia’.

A pesar de que hay drogas esta no es una película que toma el narcotráfico como su elemento central. A pesar de que hay viajes no necesariamente es solo una película de carretera. ‘Pescador’ es una historia de autodescubrimiento, el de Blanquito, pintoresco ser que enriquece cada segundo de esta narración. Pero si el personaje sostiene el guión, es el actor Andrés Crespo quien sostiene esta película al entregar una actuación muy natural pero sobretodo honesta, algo no muy fácil en este medio, razón por la cual hay que destacar su caracterización en la cual inclusive en momentos de silencio logra decir mucho más que con palabras. Esto es el resultado de haber hecho al personaje a la “medida†del actor, ya que varias veces Cordero y Andrade dijeron haber escrito el rol con Crespo en mente.

Blanquito está rodeado de una sensación de incertidubre y hasta soledad. Su ingenuidad es un vivo reflejo de su humilde origen, y aunque no es tonto, algunas nuevas experiencias lo toman por sorpresa por lo que termina involucrado en algunas divertidas situaciones, que sumadas a su lenguaje tan coloquial llenan de mucho humor este viaje, en el cual lo acompañan Lorna (María Sánchez) y un misterioso chofer llamado Fabricio (el infalible Carlos Valencia), personajes con los cuales inmediatamente hace “clickâ€, al igual que con otros personajes secundarios, que aunque están bien planteados las actuaciones no terminan de plasmar su escencia en pantalla.

Entre sorpresas y muchas decepciones este personaje se ve forzado a replantear su vida y tomar decisiones que lo marcarán mientras lucha por adaptarse en este nuevo mundo en el cual irónicamente tampoco parece encajar, y es aquí donde Crespo con mucha facilidad logra que nos preocupemos por Blanquito, que seamos parte de su búsqueda, que después del característico final abierto del director sigamos pensando durante los créditos en lo que le deparará el destino, siempre esperando que sea algo bueno.

En una película los logros son compartidos y la construcción de este pescador es un trabajo conjunto que a su vez vuelve a mostrar que Cordero no solo es un buen director de películas sino de actores, algo que se ha mantenido como una constante desde “Ratas, Ratones y Rateros†hasta esta, su cuarta película, la cual va mucho más allá de ser una simple historia local, ya que ‘Pescador’ retrata un viaje interno que puede pasar aquí como en cualquier otra parte. De eso es lo que se trata el buen cine hecho en Ecuador.

4,5/5

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

  1. Almustafa dice:

    Entretenida, algo graciosa y vale la pena verla..
    .
    pero…….
    .
    No se, yo espero más, siempre espero más!… una historia demasiado simple, demasiado monótona y repetida.
    .
    Te puedes ir a comprar snaks a paso lento,de una vez pasar por el baño, regresar y no te has perdido nada!
    .
    Salu2

  2. Guillermo Villacres A. dice:

    que desastre el final, te quice dar un 10 por la realizacion, pero el final se me quedo

  3. sebasdequito dice:

    Al final te quedas con la impresión que la historia daba para más. Lo del cambio de vida que sustenta la historia se reduce más a anécdotas y estereotipos del hombre de pueblo que se asombra de todo. A Blanquito le pasan las cosas y el no reacciona, y en el desenlace la historia no se entiende bien y no termina en nada.

    Tienen razón en que Andrés Crespo sostiene el guión, porque los otros actores no aportan en nada. El estereotipo de la “colombiana q vive sola y lejos de su familia desesperada por volver y atada a un ricachón y x ella se muere el hombre humilde” ya se usó en “a tus espaldas” con mucho mejores resultados, porque Lorna es un personaje que no transmite ninguna emoción ni nunca queda claro cual es su posicion sobre Blanquito, Elias, el dinero, la droga, etc. Y el personaje de “Don Elías” es todavía peor, uno de los magnates menos creibles de la historia del cine, con esa actuación tan rígida nadie se traga lo de hombre de mundo, y peor de sus amigos ricachones. Al final la moraleja es del tipo “aunque el mono se vista…”, es decir Blanquito con todo su dinero se sigue sintiendo cómodo solo en “lo popular” y x eso termina prefiriendo la Ipiales a Cumbayá. Buena fotografía y buen acompañamiento musical, pero no es suficiente para una historia q deja sabor a poco, dado el tema.

  4. clau dice:

    buena pelicula una de las mejores, tan solo el final te deja en dudas, la mayoria de personas esperaba mas de un buen final en esta pelicula