
Los tiburones son uno de los villanos favoritos del cine, por lo menos así lo instituyó Steven Spielberg con ‘Jaws’ en 1975, escalofriante historia que dio paso a un sin número de películas con estos temibles depredadores de afiladas mandíbulas los cuales en ‘Shark Night 3D’ son las verdaderas víctimas del director David R. Ellis, quien junto a los guionistas Will Hayes y Jesse Studenberg ofrecen una película que no funciona en ningún nivel.
El mencionado director, responsable de películas como ‘Final Destination 2′, ‘Cellular’ y ‘The Final Destination’, ya ha manejado grupos de adolescentes a punto de morir, y por otro lado también ha trabajado con animales peligrosos en ‘Snakes on a Plane’, una entretenida película B de cuyo éxito no aprendió nada, ya que al trabajar con este tipo de historias el éxito se reduce al hecho de saber no tomarse tan en serio la historia, y divertirse en el camino.
Con esta película sucede todo lo contrario ya que se toman muy en serio esta absurda mezcla entre ‘Jaws’ y ‘Piranha’, en la cual un fin de semana de diversión en el Golfo de Louisiana se transforma en una pesadilla cuando siete jóvenes se encuentran siendo atacados por feroces tiburones. Más allá de lo inverosimil que pueda resultar esto, es tarea del director hacer que funcione, algo que sucedió recientemente con ‘Piranha 3D’, pero aquí además sacar a relucir todos los cliches del género, o el hecho de dejar a un lado otros como la desnudez, lo que realmente se olvidan es del humor y sobretodo del “gore”, es decir sangrientos ataques que realmente hagan sentir el terror de meterse al agua.
Esta angustia nunca se siente a lo largo de la historia, ya que los diferentes ataques ocurren de la forma más simplona, sin contar el hecho de que se aprovechan de la noche para no mostrar mucho detalle de estos animales, algo realmente ilógico, ya que ese truco de no mostrar mucho al tiburón solo le funciona a Spielberg, quien en su momento contaba con un gran elenco, algo que aquí se suma como otra falencia. Sara Paxton, Dustin Milligan y Chris Carmack, son algunas de las víctimas cuya falta de talento era suficiente para espantar a los tiburones.
En medio de esta supuesta tragedia resulta hasta risible el hecho de que hacia el final se trata de forzar una subtrama con un tinte de “torture porn”, algo que no terminar de encajar en todo este desastre que hace uso del innecesario 3D para tratar de ser más atractiva. La gran verdad es que ni la mencionada tecnología, ni 100 tiburones más en el agua, serían suficientes para mejorar esta mediocre película que carece totalmente de suspenso, algo que le sobra al más sencillo de los especiales presentados en la “Semana del Tiburón”.
Pensando en voz alta: ¿Hubiera resultado mucho más divertido el haber puesto este dinero en la realización de una parodia tipo ‘Shark Pool’?





Parece q te ha tocado ver películas realmente malas en estas últimas semanas… Hay q agradecerles a las escualidas salas ecuatorianas!!! Al igual q Conan y su guyliner, ambas pasaran al olvido.
Te juro, no le pegué a una (aunque de entrada sabia a lo que iba jajaja). Ya espero ponerme a ver mejores cosas estos días.