El triunfo en festivales no asegura recaudaciones millonarias en taquilla, no obstante, al menos anima a pensar en una mayor conexión entre el filme premiado y el público que acude a las salas de cine.
La excelente acogida que recibió Rabia, el tercer largometraje del director ecuatoriano Sebastián Cordero, en territorios tan dispares como Toronto, Málaga, Tokio o Guadalajara, hacía presagiar un mayor respaldo en las carteleras españolas. La película del alumno destacado de Guillermo del Toro “rindió muy por debajo de sus posibilidades”.
Son palabras de Álvaro Augustín, director general de Telecinco Cinema, una de las productoras de la cinta hispano-colombiana-mexicana. El balance de nueve semanas –su lanzamiento fue el 28 de mayo– arroja resultados más bien modestos: 25.000 espectadores y alrededor de 120.000 euros de recaudación (unos 155.000 dólares y la película requirió una inversión de más de tres millones de euros).
¿Qué falló? El estreno de un largometraje siempre está expuesto a un sinfín de factores que ubican la balanza en un lado u otro. El de Rabia coincidió con el Mundial de Fútbol Sudáfrica, el cual durante varias semanas vació los cines de la Península y provocó una de las recaudaciones más bajas de los últimos años, razona Augustín.
Y aporta un argumento adicional: “En épocas de crisis, una cinta de temática dramática siempre es peor recibida”. Los críticos tampoco se han puesto de acuerdo en sus comentarios y valoraciones. Mientras en El País obtuvo la calificación de regular, en la revista Fotogramas se llegó a decir que es “uno de los mejores ejemplos de cine criminal que haya dado el cine español en bastante tiempo”.
Rabia salió al mercado ibérico con cincuenta copias. La distribución, en manos de Wanda Visión, comenzó en salas comerciales y de cine de autor de las principales ciudades españolas: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza… Así hasta completar un total de 25 localidades. La película aún perdura en cinco ciudades. En breve desaparecerá de las carteleras. Con las cifras que está generando es difícil, dice Augustín, “mantenerla viva” en la gran pantalla. En estos días, sin embargo, se negocia su salida en formato DVD. Antes, por supuesto, se estrenará en otros mercados en Latinoamérica.
Telecinco Cinema, firma que está detrás de producciones como El laberinto del fauno, Ágora o El orfanato, no ha dejado de creer en el potencial de Rabia (“es una gran película, una propuesta muy coherente”) ni en el talento de su director (“Sebastián Cordero es un gran cineasta de enorme proyección”).
Comentario Cinerama: Sin poner en duda la calidad de la película realmente me parece a nivel latinoamericano (y en España también) a veces deben planificar mejor los estrenos, ver proximos eventos y lo que es más importante aún, tratar de no coincidir con estrenos de verano ya que se conoce para donde irá el público. Ojala esto presione el estreno en Latinoamérica, donde creo que le irá bastante bien, así como también empiecen la venta del DVD.
Via | El Universo (Patricia Villarruel | MADRID)







Mal marketing mata las buenas peliculas y ayuda a llenar de cine las malas. Esta pelicula debio haber salido en cines en Marzo o en Septiembre en mi opinion.
Concuerdo con lo del mal marketing, pero más alla de eso no quiero pensar que por ser un director ecuatoriano pueda recibir algun trato distinto (ojo no estoy hablando de discriminación) bueno esperemos que sea lanzada en ecuador lo más pronto posible y podamos disfrutar del buen cine latinoamericano.